Resumiendo
el 2015 PARTE I
-I-
Los primeros meses del año
nunca son mis preferidos en cuanto a música se refiere.
En los años que tengo
siguiendo al Pollo, los conciertos a los que voy comienzan en Mayo y el 2015 no
fue la excepción.
Mi primer concierto fue una excelente presentación. La Big Band de Maracaibo, y Rafael “Pollo” Brito
se unieron para regalarle a toda el Aula Magna de la URU un concierto
simplemente hermoso.
Este concierto tuvo algunas
particularidades bastante emocionantes, directamente desde la capital, llegó
quien considero la mejor seguidora que tiene el Pollo (No, NO SOY YO), su
nombre es Ana María Vivas, tiene unos poquitos años más que yo, pero menos kilos jajaja, no
sinceramente: Ana es con quien estoy segura que el Pollo siempre tendrá quien
lo aplauda cuando yo no estoy en los conciertos, me alegro cada vez que ella asiste a un concierto, como si fuera yo quien lo viviera.
Tenemos muchas cosas en común:
Ambas amamos la música y la consideramos la mejor manera para sanar. Ambas somos bien romanticas y rockoleras y lloronas por encima de todo. Ambas
somos fanáticas de la buena música y apostamos por el talento de Venezuela. Y sobretodo ambas amamos al Pollo,
aunque ella no sea salida como yo. Ana es un ser humano maravilloso, es madre,
trabajadora y como toda Venezolana siempre tiene una sonrisa para quienes la
rodean. Decidió venir a Maracaibo junto a dos amigas más a quienes también les tengo
aprecio, para vivir un concierto con un nivel de producción y compromiso
bastante elevado.
Por otra parte, justo el día
antes del concierto, otra seguidora del Pollo, mejor conocida como “PolloNovia”
me escribió porque el Pollo le había ofrecido una entrada si llegaba a
Maracaibo -Y no, no es una usurpadora jajajajaja, yo la conozco, y usa ese
sobrenombre porque también sigue la carrera de Rafael-
María José no lo dudó, movió
cielo y tierra, con sacrificios y algunas pequeñas locuras, llegó a Maracaibo
para estar en el concierto. Sin dudas le ofrecí mi casita para que pasara la
noche. Era lo menos que podía hacer al ver todo lo que estaba haciendo para
lograr venir, además yo sé lo que se siente, no la podía dejar morir.
Como si fuera poco, llegado
el día del concierto, me contactó el manager del Pollo, mi queridísimo José
Luis Roche, para decirme que tenía una entrada
de cortesía para mí, como ya yo tenía entrada me dije a mi misma: Mi
misma, pregúntale si tú puedes regalársela a alguien más, y así lograr que otra
fanática más disfrute ese concierto, y así lo hice. El me dijo que sí, así que
llamé a otra PolloFan confirmada, llamada Ángela, y le di la noticia de que
tenía una entrada.
Se podrán ustedes imaginar
ese poco de mujeres juntas aunque no revueltas, un arroz con mango de ciudades jajaja. Todas suspirando emocionadas
por el mismo hombre. Del concierto es poco lo que voy a decir, por que como la
gran mayoría de los conciertos en los que está el Pollo, desde la primera
canción, hasta el último tema, fue estupendo. En Maracaibo la Big band está
haciendo espectáculos con calidad de exportación, y si a eso le sumamos el
talento de Rafael, no hay manera de que las cosas salgan mal.
Todo el combo, con un
poquito de paciencia, y la ayuda de Roche por supuesto, logramos entrar al
camerino y tomarnos algunas fotos con el Pollo. Y esa noche llegué a mi casa
con la certeza de haber visto sonreír a algunas otras que sienten el corazón
acelerado como yo, cuando tienen a su ídolo de frente, con los brazos abiertos
y una sonrisa que no falla.
-II-
Después de la Velada
inolvidable –así se llamó el concierto con la Big band- viví uno de mis dos
momentos preferidos del 2015 con el Pollo. Con un poquiiito de esfuerzo
-mentira fue bastante, pero no importa- logré ir a un concierto, que
sinceramente, si me lo hubiese perdido, de corazón hubiese llorado mucho.
De la mano del párroco de la
Basílica de la Chinita el padre Eleuterio Cuevas, Ronald Borjas, Sentimiento
Nacional y Rafael “Pollo” Brito, se unieron para hacer un “Ofrenda de amor”, un evento totalmente a beneficio
de las obras de la parroquia. Los tres talentos, decidieron retribuirle a la
Virgen de Chiquinquirá una pequeña parte de las bendiciones que los rodean.
El Pollo vino a Maracaibo
con toda su orquesta, su asistente y su manager, el repertorio fue una mezcla
entre las canciones del Homenaje a Tito Rodríguez, Gaitas zulianas, y algunos
boleros. Fue el último de los tres pautados. Pero sucedió algo mágico. Llegada
la medianoche, y en medio del repertorio del Pollo, apagaron todas las luces,
el Pollo salió de escena para lo que el público
-incluyéndome- pensábamos que sería un cambio de vestuario.
Aunque no estábamos
equivocados del todo, que clase de cambio. Con la sala con apeeenitas un rayito
de luz, el lado izquierdo del gran saló del hotel Intercontinental, se encendió
una luz, acompañada solo por la voz del Pollo que rezaba: “Todo era humilde y
precario pero en el ambiente espeso, flotaban mansos los rezos de aquellas
almas que a diario” Mientras se colaba la imagen de la Virgen de Chiquinquirá
en brazos de los servidores de María.
Transcurrieron apenas
segundos para que los presentes entendieran que estaba sucediendo. Teníamos en
vivo y directo la tablita con la imagen de nuestra patrona, y como si esto
fuera poco la acompañaba la maravillosa voz de Rafael.
Para todos los Marabinos, el
fervor Mariano es algo que no se puede ocultar, todo el mundo se levantó de sus
asientos.
Ya con las luces encendidas,
resaltaban dos cosas: la virgen María repleta de flores siendo aplaudida por
todos los presentes, y un Pollo Brito, vestido de blanco de pies a cabeza,
portando el traje de “Servidor de María” y con la voz entrecortada, haciendo su
mejor esfuerzo para cantarle a la Virgen.
El público no podía ocultar
su emoción, el Pollo tampoco. Para nadie es un secreto, el gran amor que le
tiene a la virgen María, bajo distintas advocaciones. El Pollo es Mariano,
confía en ella como la madre de Dios, y siempre que puede, le agradece tantas cosas
buenas de la mejor manera que sabe, con su canto.
El pollo cantó la elegida,
acompañado por gaiteros como Ramir Salazar y Humberto Sánchez, mejor conocido
como el Ovejo. El público estuvo todo ese tiempo de pie. El Pollo no pudo
evitar que se notara la emoción que sentía, su voz que quebraba.
Algún par de gaitas más
sonaron, pero eso no es todo. En plena “serenata” a la Virgen Chinita, el padre
Eleuterio Cuevas subió al escenario, y le regaló al Pollo lo que sé que será un recuerdo que atesorará
por el resto de su vida. Entre la seriedad y el sentido del humor que lo
caracteriza, Eleuterio, entregó al Pollo una placa como reconocimiento de su
participación en el concierto, y como si eso fuera poco, le hizo entrega, de un
botón que data de 1942, considerado parte de las reliquias de la virgen. Botón
que fue entregado en la ceremonia de coronación de la Virgen de Chiquinquirá y
que decidieron sería descontinuado de los tesoros de la Virgen para en palabras
del padre: Ser entregado a un hijo fiel de María”
Como fanática, creyente hasta
los tuétanos de la Chinita, no puedo explicar muy bien lo que sentía mientras
veía e intentaba grabar ese momento
mientras las lágrimas me ganaban. No me cabía en el pecho tanto orgullo, y
tanta felicidad por imaginar cuan emocionado y halagado tenía que sentirse
el Pollo, su cara fue todo un poema, y
en ese momento los sacrificios que hice para comprar mi entrada, se convirtieron
en NADA.
El concierto terminó con la
promesa de volver a organizar otro, cuando bajé para conseguirme con ellos en
el espacio que servía como camerino lo ví, todo vestido de blanco, mostrándole a
alguien más el botón, con una cara de felicidad que me sacó una sonrisa. Decidí
seguir derecho y saludar a Giselle y Andrés dos de los hijos del Pollo, a Dani
y a Roche. Cuando me acerqué a Dani,
ella tenía la placa que le habían otorgado al Pollo, al verla solo pude quedar mirándola
fijamente, tomarle una foto para guardarla en mis archivos, y comenzar a llorar
de emoción, aunque no quería. Giselle se dio cuenta y solo me decía que no
llorara, tan bella jajaja. Tengo que aceptar que yo soy biiien jevita y llorona. Y todo lo que
tiene que ver con el Pollo, y la religión me afloja el guarapo en 3…2…1. Así
que podrán imaginarse una mezcla de ambos.
Cuando el Pollo se desocupó
y me vio, me abrazó y me regaló una sonrisa, yo no lo pude evitar, mis ojos
volvieron a aguaraparse, y los de él también. Me mostró su botón, cual niñito
orgulloso y yo solo pensaba que lo tenía muy bien ganado. Tengo mi foto con el
servidor de María y me fui a mi casa con
el alma llena de orgullo y felicidad.
| Placa de reconocimiento. |

Wwwooowwww... una descripción tal cual sucedió casa episodio, pero cabe destacar mi sonoro grito al recibir la llamada de esta compkice señorita que desinteresadamente me escogió para poder disfrutar de mi precioso y exitoso Pollo! Una vez mas, graciàs Rosita!!!
ResponderBorrarBello mi Rosita, hermosas palabras como siempre. Y se que como yo, todas nosotras haríamos los esfuerzos una y mil veces si la recompensa es el cariño e indudable talento de nuestro Pollo. Besos y mil gracias!
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